Recitando, cantando, mi poesía árabe y andalusí, traducida y comentada, o escrita en español por mí

Recitando, cantando, mi poesía árabe y andalusí, traducida y comentada, o escrita en español por mí
Fotografía tomada en el "Centro Cultural Árabe Sirio de Madrid".

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21 abr. 2009

Música y poesía en Al-Andalus. Tres culturas abrazadas

La poesía de Al-Andalus, aquella criatura de arte transplantada de Oriente, después de larga y gloriosa singladura, vino a morir sobre inertes superficies, arredilada en incomparables estancias y fuentes de ensueño. Pero no vino a morir. No es cierto. No era factible. No podía. Había de ser eterna, como eterno es el espíritu que le dió vida.

(Emilio de Santiago Simón, acerca de la poesía de la Alhambra.
Texto extraído de "Música y poesía del Sur de Al-Andalus", editado en 1995
entre Granada y Sevilla por El Legado Andalusí.)


La frase que nos visita este mes tiene que ver con la actividad que cerró el mes pasado: el concierto de Kamal Al-Nawawi el 31 de marzo para recordarnos cómo sonaba la España de los moriscos, de los mudéjares, de los mozárabes, de los judíos, de los sefardíes, de los cristianos enfrascados en su Reconquista.

Un gran arabista, especialista en la lengua, la literatura y la cultura árabe, Don Emilio de Santiago Simón, uno de los mejores profesores e investigadores que ha dado nuestra Universidad, nos expresa, con la calidad, la belleza de su vocabulario y la profundidad de conocimientos que le caracteriza, la verdad que tanto Kamal como yo hemos querido transmitiros en estos días:

Que por nuestras tierras, que por nuestras almas, pasó radiante una cultura, "una criatura de arte transplantada de Oriente", que es una de nuestras glorias. Como si buscase quedarse permanentemente entre nosotros, eligió escribirse en las paredes, recostarse en el sonido de las fuentes o en el cantar de las corrientes juguetonas que sortean callejuelas y jardines, esconderse entre las hojas y el viento, enmudecer entre el silencio de ella, La Alhambra, La Roja, la misma que preside nuestra ciudad y nuestros días.

La poesía, la música de Al-Andalus están ahí, entre sus muros... "no vino a morir. No es cierto... No podía. Había de ser eterna, como eterno es el espíritu que le dió vida".

Ejemplos de esa magistral cultura son nombres como los de Averroes, Avicena, Ibn Bayya, Ziryab,... Por el lado hebreo Maimónides, Ibn Gabirol, Yehudah Halevi,... Por el lado cristiano Berceo, el escritor del Mio Cid o Alfonso X el Sabio, el sabio rey que supo leer más allá de divisiones y culturas estratificadas para entresacar lo más hermoso del ser humano: que caminando juntos caminamos mejor.

Permitidme, mis alumnos/as de Fuente Vaqueros, que hoy me quite el sombrero ante todos ellos y que agradezca personalmente a quienes en mis años de Universidad me enseñaron a amar esta parcela de nuestra historia. Como Doña Ana Riaño, profesora y amiga. Como el Padre Antonio Torres, investigador constante y humilde. Como Don Emilio de Santiago, admirado sabio. A todos ellos GRACIAS por su amor a la pedagogía y al verbo que enseñaron.

Publicado por Coordinadora: Mª Inmaculada Ramos del Amo en http://conlamusicaaotraparteiesfrios.blogspot.com

14 comentarios de alumnos sobre el concierto de Kamal Al-Nawawi:

Javier dijo...
Hola Inma¡¡¡ muchas gracias por seguir haciendo estas actividades tan únicas. Lo de ayer me pareció increíble: un instrumento como ese no se ve todos los dias (órgano portátil). El hombre era muy amable nos trató. Además cantaba muy bien, le felicito.

1 de abril de 2009 8:47
fabiola dijo...
Hola Inma!, me encantó la actuación de ayer, nunca había escuchado ese tipo de música en directo y estubo muy bien. Venga ¡un beso guapa!

1 de abril de 2009 8:48
José Montosa dijo...
Me gusto mucho los poemas que nos resitó,el cante que cantó con el organo portátil. Y en la televisión escuche una canción muy parecida a las que nos cantó.

1 de abril de 2009 8:48
nerea 4ºB dijo...
¡Hola Inma! lo primero de todo es felicitarte por lo que hicistes para celebrar el día 31 de marzo, tuvistes una idea muy buena en traer a tu amigo. A los de cuarto que estabamos arriba nos gustó mucho lo que contaba y su música, además se le parecía mucho cantando a un cantante que se llama Hakim. Bueno pues un saludo.

1 de abril de 2009 8:49
manolo dijo...
Hola ayer me gustó mucho la obra que hizo Kamal con su órgano potatil y estuvo muy bonito cuando tocó las panderetas esas.

1 de abril de 2009 8:50
gallo dijo...
ola inma soy pepe de 4º b me gusto mucho lo de ayer sobre todo cuando toco la darbuca porque yo tengo tambien una. podrias traer mas veces gente asin me gustan

1 de abril de 2009 8:55
jose antonio dijo...
Hola Inma. Soy Jose Antonio de 4ªA, y el concierto que dió ayer tu amigo me gusto mucho.Espero que nos traigas más amigos tuyos para que podamos aprender otrs culturas diferentes.
Un saludo.

1 de abril de 2009 8:55
Enrique dijo...
Hola Inma, soy Enrique de 4ºA y me a parecido bien que este hombre venga al instituto para recordarnos de donde eramos y recordarnos a nuestros antepasados. También fue una sorpresa porque creo que nunca nadie a venido a contar en otro idioma excepto el coro, pero somos de allí.

1 de abril de 2009 8:57
Alicia dijo...
hola,soy alicia de 4ºB:me gusto mucho los poemas cantados fue un acto muy bonito lo que mas me gusto fue los instrumentos con los que acompaño la musica.gracias por ese acto.

1 de abril de 2009 8:58
David Moral dijo...
Hola Inma, soy David de 4ºB, me gustó mucho la música de Kamal Al-Nawawi.

1 de abril de 2009 9:00
vico dijo...
Hola, Inma me gustó mucho como cantaba Kamal Al-Nawawi, me sorprendió el idioma, era muy bonito. Nos sabía nada d ela historia que contastes,espero que vuelva por aquí otra vez.Saludos.

1 de abril de 2009 9:02
lidia dijo...
Hola soy Lidia de 4ºA queria decir que me gusto mucho la canciones que canto el hombre que vino.

1 de abril de 2009 9:05
cristy dijo...
¡Hola Inma!
Me encantó la actuación de Kama Al-Nawawi. Me impresionó mucho la manera de cantar que tienen en su país y me resultó un poco conmovedor.
Espero que vengan más amigos tuyos tan interesantes.

20 abr. 2009

Momentos de mi último concierto en vivo, mezclados con imágenes de la Granada Andalusí, (España).



Músicos: Kamal Al-Nawawi (canto y percusión: tombak o zarb), Utman Almerabet (úd o laúd árabe y coros) y Yusuf Mezgueldi (kánún o cítara árabe).
Vídeo: Milo

9 abr. 2009

Una imagen vale más que mil palabras: LA VIDA EN EL SAHEL (Gran Sáhara, África)

Fotografía de Roberto Neumiller (S.O.S. SAHEL)

5 abr. 2009

Melilla recluta a 'sin papeles' en Semana Santa como costaleros

34 subsaharianos e indios, algunos no católicos, participarán en las procesiones.

IGNACIO CEMBRERO - Madrid - 05/04/09

Hace un año la imagen de la Virgen de María Santísima, que esculpió Pedro de Mena en el siglo XVII, estuvo a punto de no salir en procesión en Melilla por falta de portadores, como les llaman en la ciudad para no confundirles con los porteadores que se dedican al contrabando con Marruecos. Al final, un grupo de miembros de las fuerzas de seguridad, entre ellos varios musulmanes, se prestó a cargar con ella sobre sus hombros.

Este año no habrá que improvisar en el último momento. Una cofradía, la de Nuestro Padre Jesús Cautivo, ha echado mano de 34 extranjeros -30 hombres y cuatro mujeres- que entraron ilegalmente en la ciudad y residen en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Los varones portarán el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección el trono del Cautivo y el de la Virgen del Rocío mientras que las mujeres harán de nazareno.

"No andamos escasos de portadores", desmiente Gregorio Castillo, un ex policía que gestiona la cofradía de Jesús Cautivo del barrio de la Vitoria, uno de los pocos en el que los católicos son mayoritarios. "Acogemos, por primera vez, a los inmigrantes -se presentaron 69, pero sólo la mitad fue seleccionada- para que puedan expresar su fervor religioso y como cauce de integración", asegura Castillo al teléfono. La mayoría de los nuevos costaleros está formada por católicos subsaharianos que en su día saltaron la valla de Melilla, pero entre ellos hay también cinco indios y paquistaníes de otras religiones, entre otras el hinduismo. "No plantea ningún problema; son hermanos a los que hay que ayudar a integrarse", comenta Castillo.

Dios es el mismo

"¡Dios es el mismo para todos!", repite también Opara para justificar la incorporación de no católicos a la procesión. Este nigeriano de 31 años, que sí está bautizado, entró hace 17 meses en Melilla a nado desde Marruecos.

Desde entonces ha aprendido suficiente castellano para hacer ahora de intérprete entre los portadores subsaharianos y los melillenses. "Al principio hubo algunos problemas para que mis compañeros del CETI comprendieran los toques y órdenes del capataz, pero después todo se fue aclarando", comenta Opara al teléfono.

"Es digno de admiración y un ejemplo para el mundo", declaró, en tono grandilocuente, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, al enterarse de la iniciativa. "Es un gesto verdaderamente cristiano y valiente", añadió Antonio Gutiérrez, pregonero de la Semana Santa, resumiendo la buena acogida que suscita en la ciudad.

A diferencia de Melilla, Ceuta no recurrirá a los inmigrantes del CETI. A sus procesiones se incorporarán 14 costaleros andaluces.

Los moriscos: españoles sin patria

Hace cuatrocientos años, España vivió su último éxodo por razones religiosas y políticas: el de los musulmanes bautizados que se quedaron en el país una vez terminada la Reconquista

04/04/09 - Autor: Mario Virgilio Montañez - Fuente: Diario Sur

"De aquella nación, más desdichada que prudente, sobre quien ha llovido estos días un mar de desgracias, nací yo de moriscos engendrada. En la corriente de su desventura fui yo por dos tíos llevada a Berbería". Así comienza, en la segunda parte del libro de libros que es el Quijote, en su capítulo 63, el relato que de su vida hace Ana Félix, una cristiana criada como morisca y con peripecias de ida y vuelta, en el que Cervantes muestra su humanidad humanísima y nos sitúa ante unos personajes, los moriscos, que él mismo vio emprender el camino de regreso a África «en la corriente de su desventura». Aquel éxodo, segundo y último que vivió España por razones religiosas y políticas, tras el de los judíos expulsados en 1492 y que debieron dejar España la noche antes a que Colón zarpara en sus naves, cumple ahora cuatro siglos.

Rafael Benítez Sánchez-Blanco, que ha entrecruzado de forma excepcional las vidas de tres moriscos (un líder religioso valenciano, un colaborador granadino que tal vez fuera un falsario y la de un perseguido por la Inquisición), hace una definición genérica de quiénes eran los moriscos, que por nombre oficial tenían el de «nuevos convertidos de moros», que conviene citar por su claridad y exactitud: «Vivieron los moriscos diseminados por casi toda la geografía española, en especial en los reinos de Granada, Valencia y Aragón. La mayoría eran campesinos, vasallos de señores, y habitaban en exclusiva poblaciones y comarcas, separados de los cristianos viejos. Encontramos también hábiles artesanos e incluso una élite de comerciantes, médicos y hasta nobles descendientes de antiguas familias ilustres. En Castilla la Vieja y la Nueva, en Murcia, en Extremadura o en la Andalucía del Guadalquivir existían irregularmente distribuidas importantes comunidades moriscas, pero la presión de la sociedad cristiana vieja, ampliamente mayoritaria, se hacía sentir tanto en pueblos como en ciudades. Las formas de vida, la lengua, las costumbres y las relaciones con los cristianos viejos variaban mucho de unas comunidades a otras.

Y también de unas épocas a otras, ya que desde la conversión de los granadinos ordenada en 1500, hasta la expulsión general decretada en 1609 y finalizada en 1614, transcurre más de un siglo en que se producen importantes cambios"
Entre los propios moriscos había grandes diferencias sociales y religiosas: los de Aragón, conocidos como tagarinos, eran nómadas, mientras que los de Valencia se dedicaban casi exclusivamente a la agricultura, conservaban un árabe muy puro y eran sunitas, la rama más flexible del Islam, a diferencia de los intransigentes moriscos granadinos, chiítas y por lo tanto integristas.

La rebelión

Los hechos que condujeron a la definitiva expulsión son extensos y previsibles: la decisión de los Reyes Católicos, continuada por Carlos V y por Felipe II de asimilar a esos súbditos de fe musulmana mediante la dinámica de la vida cotidiana, haciéndoles atractiva la pertenencia a una nación cristiana e imperial, fue frustrada por la constante amenaza de los turcos, cuyas naves hacían frecuentes incursiones en territorio español, y por el sueño de los moriscos de redimir lo que consideraban la afrenta de la caída de Granada, sumado a una creciente presión inquisitorial para convertir forzosamente a esos súbditos de habla arábiga, llevó a una ruptura irreparable de la convivencia en la víspera de la Navidad del año 1568, cuando los moriscos, en el momento en que España se veía especialmente amenazada por los turcos, a tres años aún de la batalla de Lepanto, se levantaron en armas contra la corona en lo que se conocía como Reino de Granada y que comprendía las actuales provincias de Granada, Almería y Málaga.

30.000 moriscos se alzaron en guerra de guerrillas contra los cristianos, que le opusieron un ejército de 40.000 efectivos que precisaron tres años para acabar con la rebelión que tuvo como principal foco las Alpujarras y que puso en tensión a toda España, ante el riesgo de que el levantamiento se extendiera a los reinos de Valencia y Navarra, de gran presencia morisca. Fue necesaria la intervención de don Juan de Austria para conseguir la victoria cristiana tras el fracaso del marqués de Mondéjar. El resultado de este intento violento de cambiar las tornas sería la dispersión de 80.000 moriscos andaluces por el resto del país, y muy especialmente por Castilla, para conjurar futuros peligros.

«Bien sabes, ¡oh Sancho Panza, vecino y amigo mío!, como el pregón y bando que Su Majestad mandó publicar contra los de mi nación puso terror y espanto en todos nosotros: a lo menos, en mí le puso de suerte que me parece que antes del tiempo que se nos concedía para que hiciéramos ausencia de España, ya tenía el rigor de la pena ejecutado en mi persona y en la de mis hijos». Así, en el capítulo 63 de la parte segunda el Quijote se expresa el morisco Ricote, que toma su nombre del valle de Murcia que contemplaría la culminación de la expulsión en el año 1614. En ese emocionante y emocionado parlamento, Ricote refiere cómo había quiénes tomaron la orden como una más de las acostumbradas amenazas hacia los moriscos.

En el Albaicín

No se trataba de la primera orden de expulsión, pero sí de la última. Ya en 1500 se habían dado, en el Albaicín granadino, rebeliones de moriscos para oponerse a la brusca política de conversiones llevada a cabo por los Reyes Católicos. Pese a la promesa de la reina Isabel de no consentir conversiones forzosas, la revuelta se avivó en las Alpujarras y Sierra Nevada, y volvió a vertirse la sangre en nombre de la cruz y la media luna.

En 1501, la revuelta pasará a Ronda y Almería. Llegado el momento de las decisiones graves, Fernando el Católico ordenará en 1502 la conversión forzosa de los moriscos de Castilla y la expulsión de los que no se sometan. El plazo para bautizarse o abandonar la península era de dos meses. En se momento, en los reinos cristianos había medio millón de súbditos de religión musulmana, un 5% del total de la población: unos doscientos mil aceptaron la conversión.

A diferencia de lo sucedido con los judíos, a los musulmanes españoles se les dió la posibilidad de integrarse a lo largo de décadas, renunciándose, en 1510, a obligar a los moriscos a someterse a conversiones forzosas. La Inquisición, por su parte, renunció a perseguir a los moriscos, centrándose en los judaizantes. Este cambio de actitud fortaleció la voluntad de los moriscos de practicar en secreto sus ritos mientras exteriormente respetaban las costumbres cristianas.

Ellos, por su parte, mantenían la vestimenta moruna, hablaban una peculiar versión el árabe llamada algarabía, celebraban fiestas llamadas zambras y vivían en barrios apartados en los que era más fácil mantener encendida, aunque oculta, la llama del Islam. La agitación mesiánica entre ellos, en espera del fin de la dominación cristiana, y la celebración de las constantes incursiones y ataques de los piratas de Turquía y de Argelia, son motivos que deben contemplarse en la decisión de la expulsión.

La expulsión

Todo este estado de cosas terminó el 9 de abril de 1609. Ese día se firmó la Tregua de los Doce Años, que garantizaba el apaciguamiento provisional de la guerra que sostenían los tercios españoles contra los rebeldes de Flandes, y el edicto que, decidido cinco días antes en el seno del Consejo de Estado, se daba a los moriscos, más de un siglo después, la misma elección que se diera a los judíos: conversión o expulsión. El edicto de Felipe III se desarrollaría por fases. Así, en septiembre de 1609 sería el turno de los moriscos valencianos, a los que se daba tres días para concentrarse en determinados puertos desde los que embarcarían para el exilio.

En enero de 1610 llegará el momento para los moriscos de Andalucía y Murcia, embarcados en los puertos de Málaga, Sevilla y Cartagena. En mayo de 1610 la expulsión alcanza a Cataluña y Aragón, con embarque en Los Alfaques (Tarragona) pero también con caravanas terrestres hacia Francia. Los moriscos de las dos Castillas y de Extremadura serán expulsados en el verano de 1610.
España contaba entonces con 6.719.000 habitantes, de los que fueron expulsados 272.140 moriscos, un 4,05% de la población total. Dos terceras partes de los expulsados residían en la Corona de Aragón, con especial incidencia en el reino de Valencia, que perdió la cuarta parte de sus habitantes. La economía española, que entraba además en su peor momento, notaría los efectos de la expulsión.

Ofendidos y maltratados

El destino, el sentimiento, el sino, de los expulsados queda nuevamente en boca del morisco Ricote, que de la mano de un ex cautivo en Argel, Miguel de Cervantes, se conduele de su suerte: «Doquiera que estamos lloramos por España, que, en fin, nacemos en ella y es nuestra patria natural; en ninguna parte hallamos el acogimiento que nuestra desventura desea, y en Berbería y en todas partes de África donde esperábamos ser recibidos, acogidos y regalados, allí es donde más nos ofenden y maltratan. No hemos conocido el bien hasta que le hemos perdido; y es el deseo tan grande que casi todos tenemos de volver a España, que los más de aquellos, y son muchos, que saben la lengua, como yo, se vuelven a ella y dejan allá sus mujeres y sus hijos desamparados: tanto es el amor que le tienen; y agora conozco y experimento lo que suele decirse, que es dulce el amor de la patria».

La reconciliación de España con su historia

Publicado en la página web de la Mezquita Mayor de Granada


El 2 de enero de 1492, dia 2 de Rabi al Awal de 897, llegó el Rey de los cristianos con sus huestes cerca de la ciudad de Granada y ordenó tomar posesión de la Alhambra.

Esto ocurrió después de que el último soberano de la España musulmana, el Emir Abu Abdelllah Muhammad Ben Ali, hubiera acordado unas capitulaciones y garantizado su fiel cumplimento para salvaguardar la dignidad, la propiedad, la vida y la fé de sus súbditos, que reconocían desde ese momento y acataban como contrapartida, la autoridad de los soberanos católicos.

Las Capitulaciones de Granada, no dejan de ser un documento de rendición. Como tal, no puede ser nunca la máxima aspiración de los musulmanes en esta tierra, alcanzar los derechos que les fueron reconocidos como pueblo vencido, a los musulmanes de Granada.
Sin embargo, paradójicamente, los derechos establecidos para los musulmanes en aquella fecha histórica eran mucho mas amplios y generosos, que los que hoy día, un Estado que se llama a si mismo democrático, tolerante y defensor de los derechos humanos y de las libertades, nos reconoce.

Y curiosamente, aquel documento, como a estas alturas ya todos sabemos, sigue en vigor. Aunque en desuso, nunca fue abolido o abrogado.

Después de la guerra civil que duró desde 1936 hasta el 39, los españoles, por fin se reconciliaron, al cabo de 40 años. Se permitió el regreso a los exiliados, se devolvieron muchos derechos y se restituyó el honor a los vencidos. Pero después de la brutal y sangrienta guerra que supuso la persecución religiosa, los abusos y el exterminio de la Inquisición, aún no se ha producido la reconciliación.

Nuestra posicion es que esa reconciliación si se hace por la vía de la inteligencia, el saber y la justicia generará una nueva época de esplendor en esta tierra. Si no es así, causará por el contrario una confrontación que se debería evitar.

Si hablo de reconciliación despues de una guerra fraticida, es porque la conquista de Granada marca igualmente la fase terminal de una guerra civil. No fueron árabes los expulsados de España, fueron musulmanes de la Península Ibérica: celtíberos, hispanomusulmanes, exterminados por españoles cristianos.
Entresacamos del libro "Reseña histórica de la conquista del Reino de Granada" de D. Leopoldo de Eguilaz Yánguas un párrafo en el que podemos leer lo siguiente (pag. 69-70):

"Léese en Almaccarí, que entre los pretextos aducidos por los cristianos para hacer abjurar a los musulmanes su religión, se contaba el especioso de decirles: 'Tu abuelo era cristiano y se hizo musulmán; pues hazte tu ahora cristiano'.

Y la siguiente nota al pié:

"Esto viene a corroborar el hecho de componerse la población de Granada de cristianos renegados, como lo aseguraron Su Santidad el Papa Clemente V, a la sazón del Concilio de Viena, los embajadores del rey D. Jaime II de Aragón, según se lee en Jerónimo de Zurita y el Padre Juan de Mariana. Que, con efecto, la inmensa mayoría de los habitantes de aquella ciudad famosa se componía de elches, enaciados o tornadizos cristianos, ....' de doscientas mil almas que había en la Ciudad de Granada, aún no eran las quinientas de la nación Africana, sino naturales españoles y godos, que se habían aplicado a la ley de los vencedores'"

Y en otro lugar:

Hablando de la entrada de Gonzalo Fernández de Córdoba en el popular arrabal del Albaicín:

"Otro día al Albaicín venido por mandamiento del rey (Boabdil), rogó a Gonzalo Hernandez les hablase, pues allí había aljamiados y asaz declaradores" (V. Pérez de Pulgar, "Breve parte de las hazañas del Gran Capitán")

Hasta la guardia real de Muley Hacén se componía, al decir de Hernando de Baeza, de setecientos caballeros cristianos renegados, muchos de los cuales ejercían importantísimos cargos en la corte granadina."

Tampoco hay ningún motivo que nos haga pensar que esas conversiones habían sucedido solamente en el último periodo de la historia de al-Andalus, en el que hay muestras de que tanto el poder como el din de los musulmanes se encontraban en un momento de debilidad, sino que es lógico pensar que a lo largo de los siglos de presencia musulmana en la península, muchos de los que se "llamaban conversos" en realidad lo habían sido sus antepasados varias generaciones atrás. Es decir, eran musulmanes nativos, autóctonos, al igual que los bosnios son un pueblo eslavo musulmán o los Sudaneses son un pueblo musulmán africano ( árabe solamente por adopción de la lengua).

La Capitulaciones, otorgaron generosas garantías de protección, seguridad, autonomía y respeto a los musulmanes españoles que a cambio hacían la dolorosa concesión de aceptar vivir bajo una autoridad que no habia surgido de ellos mismos.

La vigencia y validez de estos acuerdos que hoy llamaríamos internacionales, como hemos dicho antes, no han sido anuladas. El hecho de que la parte cristiana traicionara de forma tan brutal y prolongada su cumplimiento, no anuló su vigencia como compromiso solemne jurado ante Dios y refrendado por el mismo Papa de Roma, como podemos también leer en el libro de Leopoldo de Eguilaz (pag. 53):

"Que el señor de Roma garantizaría con su firma la capitulación"

Y en una nota al pie:

"Que este artículo de la capitulación, de que se hace caso omiso en el original castellano, que se conserva en Simancas, fue realmente acordado y concertado es evidente, pues en una minuta que se conserva en dicho archivo, entre las peticiones que hizo a los Reyes Católicos el alcaide Bexir en el nombre de Boabdil, se lee:

'Primeramente suplica a Sus Altezas quel previllejo que se dió al Rey é á los moros, é las capitulaciones, supliquen Sus Altezas á nuestro Santo Padre que los confirme como en ello se asentó. Sigue un decreto al margen, que dice: Que les place."

Examinemos ahora el contenido: Veamos sólo algunas de las garantías y concesiones que se otorgaron a los musulmanes.

Entresacamos algunos párrafos del documento de las capitulaciones que contienen promesas de los soberanos católicos:

Que sus altezas y sus sucesores para siempre jamás dejarán vivir al rey Abí Abdilehi y á sus alcaides, cadís, meftís, alguaciles, caudillos y hombres buenos y á todo el comun, chicos y grandes, en su ley, y no les consentirán quitar sus mezquitas ni sus torres ni los almuedanes, ni les tocarán en los habices y rentas que tienen para ellas, ni les perturbarán los usos y costumbres en que están.
Que los moros sean juzgados en sus leyes y causas por el derecho del xara que tienen costumbre de guardar, con parecer de sus cadís y jueces.
Que no les tomarán ni consentirán tomar agora ni en ningun tiempo para siempre jamás, las armas ni los caballos, excepto los tiros de pólvora chicos y grandes, los cuales han de entregar brevemente á quien sus altezas mandaren.
Que no permitirán sus altezas que los judíos tengan facultad ni mando sobre los moros ni sean recaudadores de ninguna renta.
Que el rey Abdilehi y sus alcaides, cadís, alfaquís, meftís, alguaciles, sabios, caudillos y escuderos, y todo el común de la ciudad de Granada y del Albaicin y arrabales, y de la Alpujarra y otros lugares, serán respetados y bien tratados por sus altezas y ministros, y que su razón será oida y se les guardarán sus costumbres y ritos, y que á todos los alcaides y alfaquís les dejarán cobrar sus rentas y gozar de sus preeminencias y libertades, como lo tienen de costumbre y es justo que se les guarde.
Que los pleitos que ocurrieren entre los moros serán juzgados por su ley y xara, que dicen de la Zuna, y por sus cadís y jueces, como lo tienen de costumbre, y que si el pleito fuere entre cristiano y moro, el juicio dél sea por alcalde cristiano y cadí moro, porque las partes no se puedan quejar de la sentencia.
Que los moros no darán ni pagarán á sus altezas mas tributo que aquello que acostumbran á dar á los reyes moros.
Que si los moros que entraren debajo destas capitulaciones y conciertos quisieren ir con sus mercaderías a tratar y contratar en Berbería, se les dará licencia para poderlo hacer libremente, y lo mesmo en todos los lugares de Castilla y de la Andalucía, sin pagar portazgos ni los otros derechos que los cristianos acostumbran pagar.
Que los jueces, alcaldes y gobernadores que sus altezas hubieren de poner en la ciudad de Granada y su tierra, serán personas tales que honrarán á los moros y los tratarán amorosamente, y les guardarán estas capitulaciones; y que si alguno hiciere cosa indebida, sus altezas lo mandarán mudar y castigar.
Que sus altezas mandarán guardar las costumbres que tienen los moros en lo de las herencias, y que en lo tocante á ellas serán jueces sus cadís. ∑ Que los habices y rentas de las mezquitas, y las limosnas y otras cosas que se acostumbran dar á las mudarazas y estudios y escuelas donde enseñan á los niños, quedarán á cargo de los alfaquís para que los destribuyan y repartan como les pareciere, y que sus altezas ni sus ministros no se entremeterán en ello ni en parte dello, ni mandarán tomarlas ni depositarías en ningun tiempo para siempre jamás.
Cuando hablamos hoy de estatuto jurídico de las comunidades musulmanes en el estado laico occidental, este documento representa una referencia muy útil.

Los musulmanes han acogido y amparado en el seno de sus sociedades a las comunidades judías y cristianas durante largos siglos con un régimen equivalente: la dhimma.

El cumplimiento de estos acuerdos quedó exento. Es decir: la parte cristiana vencedora quedó exenta del cumplimiento de estos acuerdos gracias al simple y despiadado procedimiento de eliminar la existencia de la otra parte.

Traición, persecución religiosa, exterminio, expulsión y conversión forzosa fueron los mecanismos que hicieron que las Capitulaciones quedaran reducidas a un texto de estudio histórico sin ninguna vigencia jurídica, gracias a la efectiva "desaparición" de una de las partes. Un fenómeno nuevo está sin embargo teniendo lugar, la reaparición del objeto jurídico eliminado: los musulmanes españoles.
Quien quiera ilustrarse sobre la crueldad de que fueron victimas los musulmanes en Al Andalus, que lea "Castigo y represión de los moriscos de Granada" de Luis de Mármol y Carvajal. Cronista que acompaña a las huestes de Felipe II y que describe con todo lujo de detalles la política de exterminio de los reyes de España.

Restaurar paulatinamente los derechos, las garantías, las propiedades y el estatuto de protección garantizado en la rendición de Granada es una deuda histórica de indiscutible justicia y la hora de pagar esa deuda y restaurar esa infamia está ya cerca.

Cuando eso ocurra, y ocurrirá, este país habrá aportado también un ejemplo, un modelo al mundo entero.

Ese ejemplo podría aplicarse también en Palestina, poniendo fin a la perdida de vidas y de haciendas que tanto sufrimiento está causando. Ese modelo podría servir a los Rusos en Chechenia, a los chinos en Turkestan Occidental, al estado laico europeo que no sabe como encauzar la existencia de 16 millones de musulmanes en los países de la Unión Europea y a los más de diez millones de musulmanes de los Estados Unidos de América.

Este marco de respeto y reconocimiento podría reemplazar las islamofobias paranóicas y los impulsos represores de americanos y europeos ofreciendo a cambio un acuerdo honorable y fecundo, en lugar de seguir repitiendo atrocidades como las que hemos visto en los últimos años:

La masacre de Sebrenica.
La infamia de Guantánamo.
La carnicería de Sabra y Chatillah.
La matanza de Yenin y otras atrocidades en Palestina.
La destrucción de Grozni.
La conquista militar de un país que no estaba en guerra, precedida del exterminio lento de 12 años de embargo en Iraq, podrían y deberían no volver a repetirse.

Y la Inquisición que ha servido de inspiración a serbios, sionistas, imperialistas y colonizadores ha sido una de nuestras más negras aportaciones a la historia durante 500 años. Pero los 250 años de Inquisición que se necesitaron para erradicar el Islam de Al-Andalus pueden tener precisamente aquí en Granada su punto final y aquí se puede producir el ejemplo de justicia y de libertad que regenere la convivencia pacífica de las "dos Españas", como decía Machado.
Y entonces podremos hablar de reconciliación, la reconciliación de los españoles con el Islam, o por decirlo más claramente la reconciliación con sus propios antepasados.

Efectivamente, lo rechazaron, lo persiguieron y lo combatieron, pero el Islam forma parte de nuestro legado, de nuestra identidad y de nuestra memoria histórica.

Los españoles, seguimos mencionando el nombre de Allah cuando nos encontramos y cuando nos emocionamos: Hola! y olé!, tienen su origen en el nombre de Allah. Cuando nos despedimos decimos el nombre de Dios y cuando anhelamos algo, esperamos que Allah nos lo conceda: Ojala!

El turrón y los polvorones son moriscos. En nuestro idioma existen 4.000 palabras de origen árabe. Muchos de los nombres de nuestras ciudades, ríos, montañas y comarcas son árabes igual que muchos de nuestros apellidos: Madrid "agua que fluye", Alhambra "La roja", etc. etc.

Ahora el Islam ha recobrado su presencia en España, aunque podemos decir que nunca la perdió sino por una brutal política de represión y exterminio. Ahora, el camino del Islam se ha abierto de nuevo en esta tierra. Es el camino profético. Es el camino de todos los profetas y mensajeros, es la sabiduría revelada por el Señor de todos los Mundos y está vigente.

La oración está establecida en ésta y en otras Mezquitas. El Adhan ya se oye todos los días desde la cumbre del Albaicin. Muchos niños reciben sus regalos en el 'Id Al Fitr y en la Fiesta del Sacrificio, muchos españoles, en lugar de pasar una velada de intoxicación etílica la noche del 31 de diciembre, pasan en vela de embriaguez espiritual las noches de Ramadan... Es un camino que solo trae mejora a los individuos y a toda la sociedad.

Lo mínimo que se puede pedir es el valor para conocerlo sin prejuicios y examinarlo con un intelecto abierto, para eso estamos en esta bella Mezquita, para eso abrimos nuestras puertas y así seguiran: abiertas.

Publicado en:http://www.mezquitadegranada.com.
Corregido por Kamal Al-Nawawi.

3 abr. 2009

Tres culturas para el 31 de marzo

Publicado en el Blog del Instituto de Educación Secundaria Fernando de los Ríos de Fuentevaqueros (Granada) con motivo del concierto-taller didáctico ofrecido por Kamal Al-Nawawi.

"La vida sin música sería un error" decía Nietzsche.

Desde el IES Fernando de los Ríos defendemos el valor humano de la educación musical, especialmente válida y necesaria en un entorno social hostil como el nuestro.

"Con la música a otra parte" pretende ser el escaparate al mundo de nuestra actividad musical, conscientes de que la música hace mejores personas.

Nuevamente 31 de marzo. Esta vez son ya 517 años desde aquel Decreto de Expulsión de los judíos que firmaran los Reyes Católicos en 1492. Nuevamente, como cada año desde marzo de 2001, el alumnado de nuestro IES para la jornada junto a sus profesores para recordar que hace quinientos años formábamos todos parte de una cultura común que nos ha legado incuestinables huellas. Por los pasillos de nuestro centro cada 31 de marzo nos dejamos impregnar por la música de sefardíes, andalusíes, cristianos,... medievales y nos imaginamos una tierra común en la que las notas fluían de unas culturas a otras de manera natural.

Este año 2009 se conmemoran cuatrocientos años de la expulsión definitiva de los moriscos, árabes que quisieron permanecer en nuestra tierra a pesar de todo. Fue la fecha de 1609 esa fecha definitiva de su partida. Por esta razón hoy nos visita Kamal Al-Nawawi, interesantísimo músico que nos va a acercar a todos a la música que recorría nuestras calles durante la Edad Media. Es una suerte poder contar con él y que hoy alumnos y profesores de Fuente Vaqueros podamos acercarnos a esta música de la que indudablemente ha bebido nuestra música occidental.

Tres culturas (judía, cristiana y musulmana) que suponen el objetivo principal de la Fundación Tres Culturas, una institución emprendedora y, ¡por qué no!, soñadora, que intenta crear vínculos estables entre estos tres pueblos que habitaron este territorio común y ello a través del diálogo, la cultura y el arte.

Publicado por Coordinadora: Mª Inmaculada Ramos del Amo en: http://conlamusicaaotraparteiesfrios.blogspot.com

1 abr. 2009

EL CANTAR DE MÍO CID: GÉNESIS Y AUTORÍA ÁRABE

Abu-l-Walid al Waqqasi, el cronista del Cid Campeador
La especialista Dolores Oliver atribuye la autoría del "Cantar del Mío Cid" a un poeta árabe al servicio del caballero

Autor: Juan Luis Tapia - Fuente: Ideal de Granada

Dolores Oliver Pérez ha convulsionado a todos los filólogos y especialistas en 'El cantar del Mío Cid' al demostrar la autoría árabe sobre las hazañas del más celebrado héroe medieval español y 'azote de los moros', aquel que empuñó la espada más allá de su muerte. Esta teoría y toda su argumentación fue expuesta ayer durante unas jornadas celebradas en la Fundación Euroárabe.

Oliver, descendiente de toda una saga de arabistas, acaba de sacar del histórico anonimato la autoría de uno de los más investigados textos medievales. Asegura que el artífice del épico romance fue árabe: Abu-l-Walid al-Waqqasi. Además, desentraña la fecha de su escritura, que sitúa en el año 1095, otro de los grandes misterios relacionados con esta obra, cuya firma siempre se atribuyó a un juglar castellano. «Los especialistas en Filología Románica están un poco enfadados», dice Dolores Oliver. La arabista señala que muchos de los estudios realizados no han tenido en cuenta «las manipulaciones de los cronistas alfonsinos», en referencia a los redactores cristianos del texto.

La experta ofrece muchos argumentos que confirman su teoría, pero cinco son los pilares fundamentales. El primero está relacionado con el aspecto religioso descrito en el 'Cantar'. «Es imposible que se escribiera en 1207, que ha sido elegida como la fecha oficial. En esa época, ya existía un sentimiento de animadversión hacia el infiel. Sin embargo, en el 'Cantar' conviven moros y cristianos, no hay buenos ni malos. El Cid muestra respeto hacia quienes profesan otra religión, e incluso les trata de amigos», señala.

Defiende también que el poema tuvo que componerse en vida del guerrero castellano. Otra de las claves que demuestran su teoría está relacionada con el estudio de la imagen del Cid que ofrece el poeta. «El Cid no es tratado como el típico noble hispanogodo, sino como un paladín islámico. Se comporta exactamente igual que los héroes del Islam. El tratamiento de igualdad al que se dirige a sus hombres y al propio rey Alfonso VI denota un talante democrático que también los cronistas alfonsinos trataron de hacer desaparecer».

Un tercer argumento de peso se refiere al arte de la guerra descrito en el Cantar. Dolores Oliver descubre que el Cid emplea métodos de lucha exclusivos de los bereberes. El ejemplo más claro se encuentra en la conquista de Alcocer. «Según el poeta, en esa batalla el Cid y sus hombres llevan a cabo una maniobra bélica, un ejercicio ecuestre bereber conocido como 'haraka', en el 'Cantar' 'arrancada'».

Propagandista

Dolores Oliver explica que en el estudio de la época histórica del Cid y del ambiente cultural de las dos Españas de la época (la cristiana y Al-Andalus) reside el cuarto elemento de su argumentación. «Desde el siglo VIII, sólo en las cortes de Al-Andalus hay poetas que hacen apología de sus señores, artistas que cantan sus glorias y hazañas. Y, como es una persona inteligente, una vez entra en Valencia y se convierte en su señor, no desaprovecha esa fabulosa arma de propaganda».
¿Quién es el poeta? «Abu-l-Walid al-Waqqasi es descrito como uno de los hombres más inteligentes y con más amplios conocimientos de la época». ¿Por qué un musulmán alaba al señor cristiano? En este punto, la investigadora desarrolla una teoría según la cual el poeta sería el interlocutor con el que el Cid se entrevistó antes de tomar Valencia para convencerle de que no hubiera represalias para sus habitantes.

«Le encargan que hable con el Cid las cláusulas de la rendición de Valencia. Y consigue ganarse su confianza para, una vez convertido en señor de la ciudad, crearle una corte y enseñarle a gobernar. Una vez entró en Valencia, no hizo daño alguno ni suprimió las mezquitas», concluye.

* Islam: La forma de vida de...

* Islam: La forma de vida de...
...Abraham, Moisés, Jesús y Muhammad. Clika sobre la foto.